Being responsible for our actions goes beyond the mere production process of our specialties, it’s a matter of the overall impact of our presence in Territory.
- community
- sustainable industry
- life
Una cuestión de impacto
Diseño industrial: mejora de la comunidad
Al observar el territorio en que vivimos, descubrimos que lo que nos rodea no solo cuenta una historia sino que diseña un modelo de relación. Esta relación se vuelve aún más disruptiva cuando se refiere al mundo industrial. Normalmente existe una tendencia a confinar los edificios de producción en áreas periféricas, excluirlos de la vista, construirlos sin tener en cuenta la historia, la naturaleza y la comunidad anfitriona.
Sin embargo, estas estructuras ejercen más que una simple influencia estética; ellas moldean profundamente tanto las dinámicas internas como las interacciones externas. Las fábricas sirven como microcosmos de la comunidad, interactuando con otros grupos sociales. La importancia de estas interacciones deja una marca indeleble y reformula el tejido del territorio.
El diseño industrial marca una frontera de innovación intrigante y relativamente inexplorada. En la construcción de complejos industriales, si bien la funcionalidad y la rentabilidad tienen prioridad, es vital reconocer que "Los edificios son más que simples estructuras utilitarias, marcan un territorio que refleja la sedimentación de las vidas y las actividades de la comunidad dentro del paisaje natural."
Fiorano Modenese, un lugar para la innovación
Cuando Lamberti decidió construir una nueva planta de producción en el distrito cerámico de Fiorano Modenese, tenían clara la perspectiva visionaria sobre la relación de la industria con su territorio circundante.
Su enfoque veía los espacios industriales no simplemente como entidades aisladas, sino como componentes integrales del paisaje local, fomentando conexiones e interacciones con la comunidad.
Arquitecto Riccardo Blumer
En 1994, el arquitecto Ricardo Blumer fue llamado para diseñar el nuevo edificio industrial.
Le sorprendió la visión que tenían los accionistas de Lamberti: querían crear una relación íntima y positiva entre el nuevo sitio industrial, sus trabajadores y el territorio. Querían cambiar las percepciones de la población y el preconcepto de que la química significa peligro diseñando un edificio que transforme ese lugar en un punto de encuentro, una especie de fábrica "abierta".
El arquitecto dibujó una estructura donde la arquitectura y la química se armonizaban, plenamente consciente del impacto duradero y el papel social de la instalación. Su enfoque se centró en la responsabilidad de la industria para minimizar la contaminación y el desperdicio.
Ziggurat: Armonizar la química y la arquitectura en el diseño industrial
Quería un edificio unitario sin jerarquías de espejos y lentejuelas.
La gran parcela de terreno donde construir la planta siguió un ferrocarril con una retirada diagonal. Imaginó un cobertizo industrial "responsable", una especie de "ziggurat", el templo mesopotámico, con pasos simétricos de gran impacto, sobre los cuales la luz podría hacer que el edificio viviera con orgullo en el desolado paisaje industrial.
Los resultados florecieron en nuestra planta de Fiorano, que no solo es el núcleo de nuestras operaciones cerámicas, sino que representa un hito en la investigación de un vínculo entre la química y la arquitectura, que puede diferir entre sí, pero, cuando chocan, pueden crear valor para todos.
The Intelligence of Matters